La producción del espectáculo de medio tiempo
El Super Bowl de 1993 marcó un antes y un después en la historia de los shows de medio tiempo. Michael Jackson ofreció una actuación de 13 minutos y 45 segundos que redefinió por completo el concepto, convirtiéndose en un hito cultural. La transmisión televisiva alcanzó aproximadamente 133 millones de espectadores solo en Estados Unidos, superando incluso la audiencia que siguió el partido completo.
Desde su inicio en 1967, el espectáculo de medio tiempo se destinaba a rellenar los 30 minutos de descanso entre los tiempos del juego, combinando pautas publicitarias con aproximadamente 12 minutos de entretenimiento. Durante sus primeras décadas, las producciones estuvieron a cargo de productoras locales y los intentos de convocar grandes artistas fueron escasos y poco exitosos.
En los años 90, la NFL comenzó a apostar por figuras de renombre. La edición de 1991 contó con los «New Kids on the Block», seguida por Gloria Estefan en 1992, aunque los shows seguían siendo básicamente galas tradicionales de un par de canciones. Ese mismo año, Fox ganó audiencia frente a CBS con la comedia In Living Color, dejando a la NFL con una lección clara: el espectáculo de medio tiempo no podía ser un simple relleno.
En respuesta, la NFL decidió apostar por grandes artistas para atraer a más espectadores. Ante la caída del 22% en la audiencia durante el Super Bowl de 1992, los organizadores tuvieron un año para preparar la siguiente edición. La elección fue unánime: Michael Jackson, la figura más convocante del momento.
Radio City Productions, responsable de la producción, mostró un interés particular en Michael, que en ese entonces estaba en plena gira Dangerous World Tour. Tras varios intentos fallidos, Jackson aceptó participar en el show.



















Preparativos y producción
Un equipo encabezado por Jim Steeg de la NFL y Arlen Kantarian, director ejecutivo de Radio City Productions, se reunió en Beverly Hills con Sandy Gallin, representante de Jackson. Dado que Jackson conocía poco sobre fútbol, los productores dedicaron tiempo a explicarle cada detalle, desde el juego hasta la magnitud del evento.
El interés de Michael se centró en la transmisión global: más de 100 países, incluyendo naciones en desarrollo y bases militares estadounidenses. Tras tres negativas iniciales y una solicitud de un millón de dólares, finalmente aceptó, donando $100,000 a su Fundación Heal The World.
El productor del show, Don Mischer, destacó que la transmisión llegaba a más de 120 países, lo que finalmente convenció a Jackson: “¿Así que este espectáculo llega a lugares donde nunca daré un concierto? Estoy dentro”, dijo.
La NFL entendió que para mantener el interés del público era crucial contar con artistas de amplio reconocimiento y atractivo contemporáneo. Jackson se convirtió así en la piedra angular de la transformación del Super Bowl en un megaevento que combina deporte y espectáculo musical.
El evento deportivo Tras el primer tiempo entre Dallas Cowboys y Buffalo Bills, una cuenta regresiva anunció el inicio del espectáculo de medio tiempo. Finalmente, Dallas Cowboys ganó el partido 52 a 17.
Aunque es lo que menos recuerda el publico
El show de Michael Jackson
Jackson expresó desde el inicio su deseo de incluir canciones de su último álbum Dangerous, destacando especialmente Heal the World. Steeg recuerda que Michael trabajó más duro que cualquier otro artista en la historia del medio tiempo, ensayando incluso en una tienda de campaña en el estacionamiento del Rose Bowl.
Siedah Garrett, corista de Michael, destacó que estaba emocionado, aunque consciente de que su público habitual no eran los aficionados al fútbol: “Su preocupación era entretener a los fanáticos del fútbol, no solo a los espectadores de su música”.
El coreógrafo Vincent Paterson recuerda que Michael se mostró reacio a probar nuevos movimientos, confiando en que su talento natural conquistaría al público. Solo informó al productor Don Mischer sobre su apertura dos días antes del show.
Dos solicitudes de Jackson fueron rechazadas: quería mover el partido tres horas para actuar en la oscuridad y llamar al evento Thriller, decisiones que habrían alterado la logística del Super Bowl.
Michael Jackson y la Iniciativa Heal LA
El 26 de enero de 1993, Michael Jackson asistió a la conferencia de prensa del Super Bowl XXVII en Los Ángeles, donde recibió un cheque de $100,000 de la NFL y Frito Lay, así como una chaqueta del Super Bowl hecha a medida por Neil Austrian, presidente de la NFL. Además, la BEST Foundation otorgó $500,000 a la Fundación Heal The World.
Durante el evento, se anunció Heal LA, una iniciativa de ayuda para niños en colaboración con Michael Jackson, Heal The World y el ex presidente Jimmy Carter. Este programa, respaldado por organizaciones como Cities in Schools, Big Brothers/Big Sisters y Partnership for a Drug-Free America, busca ofrecer educación preventiva sobre drogas, VIH/SIDA y servicios de salud a los jóvenes de las ciudades estadounidenses, comenzando en Los Ángeles.
Michael expresó:
«Tenemos que transmitir el mensaje de la necesidad de sanar a nuestros hijos y sanar al mundo… Debemos unirnos para hacer de este mundo un lugar mejor. ‘Heal LA’ es solo nuestro primer paso; el ex presidente Jimmy Carter y yo trabajaremos juntos para ayudar a los niños en ciudades de todo el país.»











