"They Don't Care About Us "
La canción «Nosotros No Le Importamos» cuenta con dos videoclips distintos. Después de filmar la versión conocida como «Brasil», Michael Jackson junto al director Spike Lee crearon una segunda versión llamada «versión prisión». Originalmente, no estaba planeado hacer dos videos separados; el material grabado en la cárcel iba a combinarse con las escenas de Brasil. Sin embargo, Michael quiso que el video mostrara una gran cantidad de imágenes de archivo que reflejaran la crueldad y la injusticia que el ser humano ejerce sobre sus semejantes. A partir de esta idea surgió el concepto de que Michael fuera uno más entre los presos en la versión prisión.
Esta versión está enfocada enteramente en temas sociales y presenta escenas impactantes y difíciles de ver. Incluye fragmentos de documentales sobre la protesta estudiantil en Tiananmen, la violencia policial contra afroamericanos en Los Ángeles y escenas de la guerra de Vietnam. Las imágenes representan el sufrimiento y la humillación real que viven muchas personas, afectando profundamente nuestra vida diaria y negándonos tranquilidad. Además, el video incorpora imágenes históricas de Roosevelt y Martin Luther King, figuras que, según Michael, no permitirían que estas injusticias continuaran.
A pesar de la tensión palpable, el video muestra una revuelta pacífica en la prisión que no es reprimida por los guardias. Michael manifiesta su enojo y protesta con gestos desafiantes, como romper la vajilla. En la última escena, se ve a Michael huyendo de la cárcel, aún confundido sobre su papel como líder y el futuro de su lucha, dejando una reflexión abierta sobre hacia dónde lo llevará este espíritu de resistencia.
La segunda versión del video fue filmada en una prisión, mostrando a Michael Jackson esposado junto a otros presos. Incluye imágenes reales de la brutalidad policial contra afroamericanos, la represión militar en la Plaza Tiananmen, el Ku Klux Klan, crímenes de guerra, genocidio, ejecuciones y la ley marcial.
Michael Jackson y los extras visten uniformes azules, similares a los utilizados en las prisiones californianas. Cada «prisionero» lleva una identificación adherida al pecho, siguiendo los protocolos reales de las cárceles.
El videoclip fue filmado en un estudio en Nueva York, probablemente en el barrio de Queens. La prisión representada fue construida artificialmente para lograr un ambiente realista. Spike Lee se aseguró de que los detalles, como los uniformes y las identificaciones de los «presos», fueran auténticos
La primera versión del videoclip se filmó en enero de 1996, aunque se estrenó después de la versión brasileña. Las escenas de la prisión fueron recreadas desde cero en un estudio de Nueva York, probablemente en Queens. Spike Lee cuidó que todo fuera muy realista: los extras que interpretan a los presos llevan tarjetas de identificación en sus camisas, como en cárceles reales de EE.UU. Los uniformes son azules, color típico en prisiones californianas asignado a presos de bajo riesgo o que realizan tareas como cocina o lavandería.












datos:
La versión carcelaria del videoclip, con una duración de 4:53 minutos, es el primer cortometraje creado para la canción. Desde el inicio, el video aclara que no busca ser degradante para ninguna raza, sino mostrar las injusticias que afectan a toda la humanidad. Michael Jackson aparece esposado dentro de una celda, vestido con camisa azul y jeans, rodeado de otros reclusos.
El video comienza con impactantes imágenes de adolescentes tras una valla, gritando frases como “Solo quiero decir que realmente no les importamos” y “Ya basta de esta basura”. Cuando arranca la música, se mezclan imágenes de archivo que muestran violencia policial a nivel mundial, que a su vez se proyectan en pantallas dentro de la prisión donde Michael canta solo y esposado.
En el comedor de la prisión, los presos —principalmente afroamericanos y todos vestidos de azul— repiten con fuerza el estribillo “No les importamos”, respaldando la protesta del cantante contra los guardias blancos que los vigilan. Durante el puente de la canción, la tensión crece con un montaje que combina a Michael gritando de rabia con escenas documentales de disturbios, guerrillas y manifestaciones del Ku Klux Klan.
En varias escenas, como en el comedor y los dormitorios compartidos, los reclusos muestran unidad golpeándose los puños. Al final, Michael, como líder de esta rebelión pacífica, susurra “que te jodan” y firma un mensaje en el dormitorio, cuyo significado sigue siendo un misterio.
El cortometraje concluye con una escena que conecta directamente con la segunda versión del video musical: Michael subiendo las escaleras de un callejón en una favela de Río de Janeiro.
