EL disco mas personal de su carrera

Artista: Michael Jackson 
Álbum: HIStory
Año: 1995
Dirección de arte de portada: Nancy Donald, David Coleman y Stephen Walker
Diseño de portada: Kleiser-Walczak Construction Co.
Escultura: Diana Walczak
Fotografía: Timothy White

la portada de HIStory se convirtió en un símbolo icónico que marcó un antes y un después en la imagen de Michael Jackson. Inspirada en una monumental escultura creada especialmente para el álbum, la portada reflejó la grandeza, la fuerza y la historia personal del Rey del Pop, capturando su esencia como nunca antes. Esta imagen poderosa, que fusionó arte y música, no solo fue la cara visible de uno de los álbumes más ambiciosos de la carrera de Michael, sino que también dejó una huella imborrable en la cultura pop, consolidando su legado visual y artístico de forma inolvidable.

HIStory: La obra monumental de una leyenda

El álbum HIStory fue la ambiciosa obra de toda una vida, un proyecto tan grande como la propia leyenda de Michael Jackson. Durante tres años, un equipo dedicado de productores, ingenieros y creativos trabajó sin descanso, día y noche, para darle forma a esta producción única.

La visión de Michael fue clara: crear no solo un álbum con material nuevo, sino también una celebración de sus mayores éxitos, todo bajo un mismo concepto poderoso. La búsqueda constante de la perfección y la innovación lo llevó a explorar sonidos más profundos y letras cargadas de emoción, reflejando su verdad y su historia personal.

El proceso creativo involucró a un equipo apasionado que se movilizó para diseñar la identidad visual del álbum. A pesar de la gran cantidad de propuestas y recursos invertidos, la elección final fue una brillante idea simple, un juego de palabras que resumía perfectamente el espíritu del álbum: HIStory. Este título capturó la esencia de Michael como artista y como persona, uniendo su legado musical con su narrativa personal.

Más que un álbum, HIStory se convirtió en un testimonio del compromiso, la creatividad y la grandeza de Michael Jackson, un proyecto que sigue siendo un ícono inspirador en la historia de la música.

Para la portada de HIStory, Michael Jackson buscaba una imagen monumental que representara su legado. Se inspiró en la estatua rusa «La Madre Patria Llama», una imponente figura de 90 metros que conmemora la Batalla de Stalingrado, conocida por su ingeniería innovadora y su poderosa simbología.

Se convocó a destacados ilustradores y diseñadores, entre ellos Drew Struzan —célebre por sus afiches de E.T., Indiana Jones y Regreso al Futuro— para desarrollar bocetos basados en el atuendo que Michael usó en el Super Bowl de 1993. De esta fusión entre arte épico y cultura pop nació una de las portadas más icónicas de su carrera: una estatua de sí mismo que simboliza fuerza, resistencia y eternidad.

Nancy Donald, directora artística de Sony Music, lideró la revisión de decenas de bocetos conceptuales para la portada de HIStory. Michael participó activamente en el proceso, aportando ideas y correcciones. Finalmente, se tomó una decisión audaz: en lugar de una ilustración tradicional, la portada mostraría una estatua. Para ello, Michael realizó una sesión de fotos especialmente diseñada para capturar su visión, dando origen a una imagen poderosa que fusiona arte, legado y mensaje personal.

Para la ambiciosa portada del álbum HIStory, Michael Jackson quiso ir más allá de una simple ilustración. Tras revisar decenas de bocetos conceptuales —inspirados en su icónica aparición en el Super Bowl de 1993— y con la supervisión de Nancy Donald, directora artística de Sony Music, se optó finalmente por un concepto monumental: una estatua.

La tarea fue encomendada a la empresa Kleiser-Walczak Construction Co., con la escultora Diana Walczak a la cabeza. A pesar de estar embarazada de siete meses y contar con un tiempo muy limitado, Walczak viajó a Nueva York en mayo de 1994 para dirigir una sesión fotográfica clave. Michael posó con el vestuario y maquillaje que eligió, aunque se le había pedido lo contrario, ya que las imágenes serían utilizadas para modelar una estatua tridimensional.

Durante una semana de trabajo intensivo, Walczak y su equipo crearon una escultura de arcilla de 1,2 metros de altura, que luego fue transformada en un molde de resina dura. La escultura original se perdió en el proceso, pero el modelo resultante fue escaneado digitalmente utilizando más de 4000 líneas topográficas. Este modelo permitió trabajar con tecnología de gráficos por computadora para simular texturas de mármol, bronce y platino, ajustar iluminación y experimentar con ángulos de cámara.

Aunque en la portada del álbum solo se ve el torso de la estatua, el diseño completo incluía un pedestal de piedra con reflectores y un cielo dramático de nubes oscuras y tonos rojizos, como telón de fondo. El resultado fue una imagen imponente y simbólica, que presentó a Michael Jackson como una figura eterna, fundida entre historia, poder y arte.

La creación de un monumento – Por Diana Walczak

En abril de 1994, recibí una llamada inesperada de David Coleman, diseñador de Sony Music. Me explicó que Michael Jackson tenía una visión muy clara para la portada de su nuevo álbum: quería aparecer como una inmensa estatua de mármol, al estilo de los monumentos que había visto en Rusia. David pensó en nosotros para materializar esa idea en una escultura tridimensional, y propuso utilizar tecnología 3D para que Michael pudiera visualizarla desde distintos ángulos, experimentar con texturas, iluminación y otros elementos visuales.

El tiempo era limitado, así que diseñé un plan de trabajo y presenté un presupuesto ajustado. La tecnología disponible en 1994 era mucho más primitiva de lo que tenemos hoy. Para crear una base de datos tridimensional era necesario partir de una escultura real, codificar manualmente cada punto y convertirlo en información digital. Lo que normalmente se usaba para generar figuras animadas, ahora debía aplicarse a una estatua realista, estática y simbólica.

Con solo una semana para modelar la figura en arcilla, organizamos una sesión fotográfica en Nueva York que sirviera como base. Le pedí a Michael que asistiera sin maquillaje para poder capturar mejor sus rasgos naturales, pero aun así pasó media hora en el camerino antes de salir. Me sorprendió su amabilidad, su cortesía, y su total disposición a colaborar. Realicé primeros planos desde múltiples ángulos, además de tomas de cuerpo entero, que luego me servirían para modelar su figura.

Fue un reto técnico, artístico y humano. Mi objetivo no era solo lograr una buena portada, sino representar a Michael Jackson de una forma que él pudiera aprobar, que fuera fiel a su visión, y que además tocara el corazón de sus fans en todo el mundo. En última instancia, este proyecto se convirtió en una verdadera labor de amor.

Mientras tanto, tenía que asegurarme de mantener intacta mi visión artística, lo que me permitiría crear un diálogo entre la obra y yo. Esta forma de trabajar también me permite obtener resultados bastante naturales sin sobrecargarme demasiado. No permití la entrada de nadie al estudio mientras trabajaba, ya que no quería que nada me distrajera de mi total concentración. Las únicas excepciones fueron mis dos asistentes, que hicieron partes de la chaqueta en arcilla antes de colocarlas sobre la escultura final.
 
Durante la sesión, solicité ocho cámaras para capturar simultáneamente el frente, la espalda, los lados y todos los ángulos de Michael. Desafortunadamente, el día de la sesión solo teníamos cuatro cámaras y tuvimos que reprogramar otra sesión con Michael para capturar los ángulos restantes que no pudimos conseguir ese día. Esta vez, las fotos se imprimieron a 1,20 m, el mismo tamaño que tendría la escultura. Quería que las fotos y la escultura tuvieran la misma altura para poder comparar y medir fácilmente cada parte del modelo que estaba creando.
 
Una vez finalizado el detalle, envié fotos y vídeos de la escultura original de 122 cm a Sony y a Michael, quien aportó sus propias notas. Fue especialmente crítico con su rostro; sabía lo que era el pliegue nasolabial. También criticó su cuerpo: «Muslos demasiado gordos», fue una nota que dejó en una de las fotos.

En 1994, el fotógrafo Timothy White fue contratado para crear la portada del álbum HIStory de Michael Jackson, el mayor ícono musical del planeta en ese momento. La sesión tuvo lugar en Nueva York, y fue una experiencia profundamente significativa y profesionalmente desafiante.

Michael tenía una visión clara: quería una versión en 3D de sí mismo, algo técnicamente ambicioso para la época. White logró configurar un complejo sistema de cámaras y luces para capturar al artista desde todos los ángulos, demostrando innovación y compromiso con el arte.

Durante la sesión, Michael se mostró amable, sensible y dulce, lo que dejó una impresión muy humana en el fotógrafo. Las fotos capturadas eran diferentes a lo habitual: auténticas y reveladoras, mostrando a un Michael Jackson real, más allá del mito.

Aunque finalmente se usó una ilustración en lugar de sus fotos, White conservó esas imágenes como un valioso testimonio artístico y humano. Años después, rechazó ofrecimientos lucrativos para publicarlas tras la muerte de Jackson, priorizando el respeto por su memoria. Hoy, esas fotografías son vistas como piezas históricas, casi de museo, con un significado profundo que va más allá de lo visual.

La experiencia dejó una marca duradera en White, quien recuerda esa sesión como un momento especial con una leyenda, y como un acto de integridad profesional y humana.

tipografias

El texto principal “HIStory” está en Bernhard Modern Bold, diseñado por Lucian Bernhard. La palabra se presenta en mayúsculas, combinada con Engravers Gothic para el subtítulo “Past, Present and Future, Book I” La tipografía Akkurat, aunque fue mencionada, no fue utilizada en esta portada de álbum. Esa fuente sans‑serif fue diseñada por Laurenz Brunner y lanzada en 2004 por Lineto

la portada que hizo historia

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