"thriller"

Michael Jackson’s Thriller es un cortometraje musical de 14 minutos dirigido por John Landis y protagonizado por Michael Jackson y Ola Ray. Estrenado el 2 de diciembre de 1983 en MTV, funciona como videoclip de la canción «Thriller», del exitoso álbum homónimo.

El cortometraje se creó con la intención de revitalizar las ventas del álbum Thriller. CBS Records no quiso financiarlo completamente, por lo que se produjo un documental sobre su realización, Making Michael Jackson’s Thriller, cuya venta a MTV y Showtime ayudó a cubrir los costos. Con un presupuesto de entre 500 000 y 1.1 millones de dólares, fue el videoclip más caro de su época.

La historia alterna entre una película de terror ambientada en los años 50 —donde Michael se transforma en un monstruo— y una secuencia moderna con zombis, baile y elementos de cine de horror clásico. El maquillaje estuvo a cargo de Rick Baker y la coreografía fue realizada por Michael Peters junto a Jackson.

El cortometraje tuvo un gran impacto cultural: impulsó a Thriller como el álbum más vendido de todos los tiempos, definió un nuevo estándar para los videos musicales, e introdujo elementos icónicos como la chaqueta roja y el baile de los zombis. Fue tan influyente que en 2009 fue incluido en el Registro Nacional de Cine de EE.UU.

Temática de terror y simbolismo:

El video contiene múltiples referencias al cine de horror clásico. La transformación de Michael puede leerse como una metáfora del despertar sexual adolescente y el cambio físico, un “coming-of-age”. También se hace alusión a filmes como An American Werewolf in London y Night of the Living Dead.

Vincent Price aporta una narración macabra, con versos sobre muertos vivientes y sabuesos del infierno. El maquillaje y la ambientación evocan el estilo gótico y el cine de monstruos, mientras que el baile de los zombis se ha vuelto un ícono cultural replicado mundialmente.

Pese al éxito, Jackson enfrentó críticas de los Testigos de Jehová por supuesta promoción del ocultismo, lo que lo llevó a incluir un descargo aclarando que el video no respalda creencias esotéricas.

Conclusión:

Thriller no solo redefinió el videoclip como forma artística, sino que también combinó música, cine y cultura pop en un producto innovador y atemporal, que sigue siendo influyente décadas después de su estreno.

 

A pesar del escepticismo inicial de la industria, Michael Jackson’s Thriller se convirtió en un ejemplo brillante de visión, innovación y determinación artística. Con un costo estimado en 500 000 dólares —diez veces más que el promedio de un videoclip de la época—, Thriller se transformó en el video musical más ambicioso y caro de su tiempo, marcando un antes y un después en la historia del entretenimiento.

Frente a la negativa de CBS y Epic Records de financiar el proyecto, Michael Jackson demostró su compromiso total: estuvo dispuesto a invertir de su propio bolsillo para llevar su visión a la realidad. Aunque finalmente no fue necesario, su determinación inspiró al equipo liderado por el director John Landis y el productor George Folsey Jr. a buscar alternativas creativas.

Así nació Making Michael Jackson’s Thriller, un innovador documental de 45 minutos que ofrecía una mirada exclusiva detrás de cámaras. Esta idea no solo ayudó a cubrir los costos, sino que también generó un nuevo modelo de financiación para proyectos audiovisuales musicales. Gracias a este enfoque, el canal Showtime aportó 250 000 dólares y MTV —rompiendo su política previa— igualó esa suma, considerando que se trataba de una producción cinematográfica.

Además, el éxito del documental fue tal que Vestron Music Video pagó medio millón de dólares por los derechos de distribución en VHS, realizando una orden histórica de más de 100 000 copias, la más grande hasta ese momento para un producto no estrenado previamente en cines.

Este esfuerzo de financiamiento no solo permitió la creación de un videoclip revolucionario, sino que posicionó a Michael Jackson como un pionero de la industria audiovisual, capaz de superar los límites tradicionales del marketing musical y redefinir el valor artístico y comercial de un video musical.

El cortometraje Michael Jackson’s Thriller cuenta con dos protagonistas principales: el propio Michael Jackson y la actriz Ola Ray. Ambos interpretan una doble faceta: primero como una pareja de adolescentes de los años 1950 dentro de una película ficticia, y luego como una joven pareja contemporánea que vive una noche inquietante llena de zombis y baile.

John Landis, director del cortometraje, destacó el gran esfuerzo y compromiso de Jackson durante todo el rodaje, señalando que su dedicación fue “genial” y que trabajó intensamente para lograr un producto excepcional. A pesar de su personalidad tímida y juguetona, Michael demostró profesionalismo y crecimiento artístico al animarse por primera vez a compartir pantalla de forma romántica con una mujer en uno de sus videoclips.

Ola Ray fue elegida entre muchas candidatas por su carisma, su sonrisa y su entusiasmo por trabajar con Jackson. A pesar de ciertas dudas iniciales, Landis aseguró que Ray era la elección perfecta para el rol, y alentó a Jackson a mostrarse más expresivo y adulto ante cámara, marcando una evolución en su imagen pública. La química entre ambos fue evidente, y Ray aseguró que, aunque no hubo romance, su conexión con Michael fue genuina.

Además, el cortometraje incluye la icónica narración del legendario Vincent Price en la canción «Thriller». Aunque no aparece físicamente en el video, su voz le da un tono siniestro y teatral que refuerza la atmósfera de homenaje al cine clásico de terror. Incluso dentro de la historia del video, se hace referencia a Price como protagonista de la película ficticia que los personajes están viendo en el cine.

En conjunto, el elenco, la dirección y la interacción entre los actores hicieron de Thriller una experiencia única que consolidó a Michael Jackson no solo como un músico extraordinario, sino como un artista integral capaz de brillar también en el mundo audiovisual.

 
 
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La coreografía de Thriller es uno de los aspectos más icónicos y celebrados del cortometraje, y fue creada por Michael Jackson junto al talentoso coreógrafo Michael Peters, con quien ya había trabajado en el exitoso video de «Beat It». Peters, que conocía a Jackson desde 1976, lo describió como un “bailarín natural” y abierto a las ideas de otros artistas, lo que facilitó una colaboración creativa fluida y productiva.

Jackson tenía claro que quería un baile que reflejara fielmente el estilo de los zombis sin caer en lo cómico. Para ello, él y Peters se encerraron en una habitación, se miraron al espejo, hicieron gestos espeluznantes y se dejaron llevar por la imaginación. A veces, Jackson incluso asistía a los ensayos con maquillaje de monstruo para entrar completamente en personaje. El resultado fue una coreografía innovadora, con influencias del jazz y movimientos grotescos pero elegantes, pensados para transmitir la esencia del horror con un estilo único.

Michael Peters fue también quien seleccionó a los 22 bailarines profesionales que acompañaron a Jackson, incluyendo a especialistas en pop & lock, fusionando estilos clásicos con elementos modernos del breakdance. Los ensayos se realizaron durante diez días en el estudio de danza de Debbie Reynolds, al norte de Hollywood.

La danza de los zombis —con su caminar torpe, giros encorvados y sacudidas de cabeza— se volvió legendaria. Según el escritor Nelson George, esta combinación de movimientos fue “grácil en su torpeza” y redefinió la estética del horror en la danza. El asistente de coreografía, Vincent Peters, elogió la capacidad de la coreografía para capturar el espíritu zombi con humor, ritmo y una visión clara de lo que el baile estaba por convertirse.

La coreografía de Thriller no solo transformó el videoclip en una obra de arte, sino que dejó una huella permanente en la cultura popular y en la historia de la danza. Fue una muestra brillante de cómo Michael Jackson combinó música, actuación y movimiento para crear algo realmente inolvidable.

 
 

Les Garland, cofundador de MTV, explicó que repetían constantemente el video de «Thriller» y anunciaban cuándo se volvería a transmitir para mantener la atención del público. Reconoció que, irónicamente, no se habrían esforzado tanto si no fuera por las críticas de Rick James sobre la falta de artistas negros en MTV. «Thriller» atrajo a nuevas audiencias al canal y logró que la gente lo viera una y otra vez.

maquillaje

El maquillaje de Thriller fue un componente clave para lograr el impacto visual y artístico del cortometraje, y estuvo en manos del legendario Rick Baker, ganador del Premio Óscar por su trabajo en An American Werewolf in London. Su participación elevó el nivel de producción a estándares cinematográficos nunca antes vistos en un videoclip.

Michael Jackson, siempre perfeccionista y creativo, quería transformarse en una bestia de cuatro patas, pero junto con el director John Landis y Baker, decidieron que una criatura bípedo sería más efectiva para bailar. Fue así como Baker propuso convertirlo en un “hombre gato”, inspirado en la elegancia felina que él percibía en Jackson. El diseño final —con orejas alargadas, melena voluminosa y rasgos atractivos— combinaba lo siniestro con lo estilizado, reflejando la visión de una criatura impactante pero fascinante.

El proceso de maquillaje fue complejo y meticuloso. Incluyó la creación de moldes de yeso, el uso de lentes de contacto amarillos, dientes falsos, prótesis inflables y cabello sintético. Michael se mostró siempre dispuesto a colaborar, demostrando una paciencia admirable. Ya tenía experiencia previa con largas sesiones de maquillaje desde su papel como el Espantapájaros en The Wiz (1978), lo que facilitó el trabajo del equipo.

A pesar del tiempo limitado —solo tres días entre conocer a los bailarines y comenzar a filmar— Baker y un equipo de 20 artistas lograron resultados impresionantes. Mientras el maquillaje de los zombis fue intencionalmente sencillo para agilizar la producción, se dedicó especial atención al look cadavérico de Jackson, que se convirtió en uno de los aspectos más memorables del video.

El compromiso de Michael con cada detalle estético, su disposición para experimentar con maquillaje avanzado y su capacidad para transformarse físicamente en escena, fueron claves para hacer de Thriller no solo un hito musical, sino también un referente del arte visual y del cine de terror moderno.

Vestuario

El vestuario de Thriller fue una pieza clave para definir el estilo visual y el impacto cultural del cortometraje, y estuvo a cargo de la reconocida diseñadora Deborah Nadoolman, también responsable del icónico look de Indiana Jones. Para Thriller, Nadoolman creó una imagen inolvidable para Michael Jackson, que combinaba moda, funcionalidad y simbolismo.

La elección de vestir a Jackson con ropa roja no fue casual: el color contrastaba poderosamente con la atmósfera oscura del video y lo hacía destacar entre los zombis, reforzando su rol central. La chaqueta de cuero roja —hoy en día un símbolo de la cultura pop— fue diseñada para estilizar su figura y resaltar su masculinidad, con una silueta en forma de V que recordaba a la de un superhéroe. Esta prenda no solo lo hacía visualmente llamativo, sino que también le permitía libertad de movimiento para ejecutar la icónica coreografía.

El diseño, además, incorporó sutiles guiños: el cheurón del pecho puede aludir a elementos heráldicos como el Diablo, mientras que las franjas negras en las mangas transforman la V en una M, evocando el nombre de Michael. Jackson también aportó detalles personales, como el uso de medias y zapatos inspirados en Fred Astaire, reafirmando su admiración por los grandes bailarines clásicos.

Ola Ray, su coprotagonista, fue vestida con un conjunto azul vibrante y juvenil que complementaba la energía de la escena. Por otro lado, el vestuario de los zombis, diseñado por Kelly Kimball, consistió en prendas de segunda mano manipuladas con maestría para lograr un aspecto deteriorado, sin perder el sentido artístico y cinematográfico.

Gracias a esta atención meticulosa al vestuario, Thriller no solo brilló por su música y coreografía, sino también por su poderosa estética, consolidando a Michael Jackson como un ícono de estilo y creatividad visual.

LOCALIZACIONES

La filmación de Thriller fue una producción sin precedentes en el mundo de los videoclips, realizada con el cuidado, la escala y el profesionalismo de una verdadera película de Hollywood. Dirigida por John Landis y rodada en 35 milímetros —formato cinematográfico de alta calidad—, la producción se extendió por diez días y abarcó siete locaciones en la ciudad de Los Ángeles.

Con el objetivo de mantener el proyecto en total secreto y preservar el misterio, todos los involucrados firmaron acuerdos de confidencialidad, y se imprimieron mapas con ubicaciones falsas para despistar a la prensa. Aun así, el interés fue tan grande que multitudes de fanáticos se acercaron, aunque fueron respetuosamente contenidos. La producción incluso atrajo la atención de grandes personalidades como Marlon Brando, Fred Astaire, Rock Hudson y Jacqueline Kennedy Onassis, quienes visitaron el set, confirmando el estatus de Jackson como una figura central en el entretenimiento mundial.

El video se filmó en lugares emblemáticos, como el Palace Theatre y zonas del vecindario Angelino Heights, dándole una atmósfera cinematográfica auténtica y atemporal. La escena de la transformación de Jackson en hombre gato recreó con gran calidad la famosa secuencia de An American Werewolf in London, mostrando el compromiso del equipo con los más altos estándares visuales.

La ambientación oscura, el uso de niebla, y las locaciones cuidadosamente elegidas —como una antigua empacadora de carne o una casa abandonada— reforzaron el tono de terror clásico y realzaron la narrativa visual. El camarógrafo Brian Greenberg destacó que Thriller fue una producción mucho más ambiciosa que cualquier otro videoclip anterior, con una estructura clara de principio, desarrollo y final, como toda gran película.

Gracias a esta producción meticulosa, Thriller no solo elevó el estándar de lo que un videoclip podía ser, sino que confirmó a Michael Jackson como un artista visionario que rompía barreras y combinaba música, cine y espectáculo en un formato completamente revolucionario.

Producción

La etapa de posproducción de Thriller fue tan cuidada y detallista como la filmación, y reafirmó el compromiso artístico de Michael Jackson con cada aspecto del proyecto. Tras finalizar el rodaje, el director John Landis y el productor George Folsey Jr. se encerraron durante varias noches en un lote de Universal Studios para editar el material, acompañados constantemente por Jackson, quien estuvo profundamente involucrado en el proceso creativo.

La mezcla de audio fue especialmente innovadora. El editor de sonido Mike Wilhoit trabajó con los propios bailarines para capturar el sonido real de sus pisadas, y empleó técnicas como ralentización, inversión y modificación de voces para lograr efectos aterradores y únicos, elevando la atmósfera del cortometraje. La música incidental estuvo a cargo del reconocido compositor Elmer Bernstein, lo que añadió un nivel cinematográfico excepcional a la producción.

En paralelo, Landis también se encargó de completar Making Michael Jackson’s Thriller, el documental que complementaba el video. Para enriquecerlo, recurrió a videos caseros de la infancia de Michael, incluyendo adorables imágenes del artista bailando a los cinco años. Aunque inicialmente lo consideró una estrategia para extender la duración del documental, luego comprendió que se trataba de una auténtica celebración de la vida, el talento y la evolución de Jackson como artista.

La posproducción de Thriller no solo fue una etapa técnica, sino también un acto de amor por el arte y la perfección. Gracias a su implicación personal, Michael logró que el cortometraje fuera una experiencia audiovisual completa, donde cada sonido, cada imagen y cada transición fueran parte de una obra maestra inmortal.

El auto que aparece en esa escena es un Cadillac Eldorado de 1983. Este modelo es un convertible clásico y muy elegante, que encaja con el estilo del video. Se puede identificar por su diseño distintivo de los años 80, con líneas angulares y el frente característico de Cadillac.

El 30 de diciembre de 2009, Michael Jackson’s Thriller fue declarado tesoro cultural al ser el primer video musical incluido en el Registro Nacional de Cine de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. La institución lo reconoció por su valor cultural, histórico y estético, describiéndolo como “el video musical más famoso de todos los tiempos” y una producción que “revolucionó la industria de la música”. Aunque había sido considerado durante años, su selección se concretó tras la muerte de Jackson en junio de 2009, como homenaje a su legado perdurable en la cultura estadounidense. Preguntar a ChatGPT

Vincent Price recibió reconocimientos por su contribución a la canción «Thriller», incluyendo un disco de oro y dos de platino, pero solo un pago menor a 1000 USD, ya que nunca aseguró un contrato para obtener regalías. Por otro lado, John Landis y Ola Ray tuvieron problemas para cobrar sus ganancias a pesar de que sus contratos estaban en regla; la situación se debió a una mala gestión de las finanzas y decisiones de administración. Landis demandó a Michael Jackson en 2009 por la mitad de las ganancias del video, y tras la muerte de Jackson, la demanda continuó con sus albaceas, resolviéndose en 2012. Ola Ray también demandó y llegó a un acuerdo en 2013 por 75,000 USD.

Estreno

Michael Jackson’s Thriller tuvo un estreno digno de una superproducción de Hollywood. Su premier privada se llevó a cabo el 14 de noviembre de 1983 en el Crest Theatre de Los Ángeles, con la presencia de grandes figuras como Prince, Diana Ross, Warren Beatty y Eddie Murphy. El evento incluyó como antesala el clásico animado The Band Concert de Mickey Mouse, y el cortometraje fue tan impactante que el público pidió una repetición inmediata, con Eddie Murphy exclamando: “¡Muestra la maldita cosa otra vez!”.

El lanzamiento oficial al público se realizó el 2 de diciembre por MTV, junto con el documental Making Michael Jackson’s Thriller, generando una revolución en la televisión musical. El video se emitió hasta cinco veces por día y alcanzó niveles de audiencia diez veces superiores a lo habitual para el canal, convirtiéndose en un fenómeno sin precedentes. NBC lo transmitió por televisión abierta poco después, y la videocinta oficial fue lanzada en VHS por Vestron el 14 de diciembre, convirtiéndose rápidamente en una de las más vendidas del país.

Aunque no fue nominado al Óscar debido a restricciones formales y percepciones conservadoras de la Academia, el cortometraje sí logró proyectarse en cines —junto a Fantasía de Disney—, siendo considerado por ese estudio como un “experimento exitoso”, pese a algunas reacciones sensibles del público infantil.

En conjunto, Thriller no solo elevó el estándar de los videos musicales, sino que fue pionero en transformar este formato en una expresión artística con impacto cinematográfico y comercial a nivel mundial.

Como Jackson era un testigo de Jehová practicante en el momento en que se creó el video, la primera escena incluye una declaración suya que dice: "Debido a mis fuertes convicciones personales, deseo enfatizar que esta película de ninguna manera respalda una creencia en lo oculto".

Los Zombies

Vincent Paterson (asistente de coreografía y zombie)

Rick Baker (maquillador principal, interpreta al zombie que sale de la cripta)

Tim Lawrence (uno de los “bald zombies” que rompe el piso, parte del equipo del maquillaje)

Tony Fields, Michael DeLorenzo, Cory Hawkins, Kevin Brennan, Greg Cannom, Tony Gardner, Ben Lokey, Mark Sellers, Casey Cole (Zombie con vestido azul), Cheryl L. Sington, Michelle Defevre, Thelma Davis Martin, Mick Garris, Hanala Sagal, DeAnne Holliday, John Command, Jeff Parker, Ian A. Stevens (Zombie y enterrado), Kim Blank, Richard Gaines, Kevin Yagher… todos ellos aparecen como zombis o bailarines zombis en el video.

También, una interesante anotación: Tim Lawrence, que trabajó en el equipo de efectos especiales, menciona haber sido el primer zombie en aparecer saliendo del piso en la casa abandonada, interpretando un mítico personaje al estilo “Tor Johnson”

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