"Earth Song"
«La Odisea Visual de ‘Earth Song’: Un Viaje por la Tierra Herida»
En noviembre de 1995, se lanzó un videoclip muy especial que marcó un antes y un después en la música y el mensaje ambiental. Este proyecto fue dirigido por Nicholas Brandt y contó con la producción de Bridget Blake Wilson. El video tuvo su debut global el 15 de noviembre en MTV, cautivando a la audiencia con su poderosa historia visual.
El equipo creativo, liderado por Brandt, emprendió una travesía de aproximadamente seis semanas alrededor del mundo para capturar imágenes impactantes que narraran el mensaje de la canción. Visitando varios países, el rodaje se extendió por distintos continentes y paisajes naturales que reflejaban la esencia del tema.
En la selva amazónica, filmaron escenas que mostraban la devastación real causada por la deforestación, con auténticos indígenas brasileños descendientes de comunidades originarias participando directamente en el proyecto tras una rigurosa selección entre cien candidatos. Su presencia aportó autenticidad y fuerza a la narrativa.
El viaje continuó en Croacia, específicamente en Karlovac, una región marcada por conflictos bélicos, donde se incluyeron escenas junto a habitantes locales y el conocido actor croata Slobodan Dimitrijević, mostrando el impacto humano y ambiental de la guerra.
En Tanzania, dentro del Parque Nacional Tarangire, hogar de majestuosos elefantes, se integraron imágenes sobre la caza furtiva extraídas de documentales, reforzando la llamada a la protección de la vida salvaje.
Finalmente, en el estado de Nueva York, se recrearon incendios forestales en un amplio terreno agrícola en Warwick, justo en un momento donde la naturaleza también sufría con incendios reales en Long Island y Nueva Jersey, haciendo aún más relevante la conexión entre la música y la realidad.
Nicholas Brandt comenta que la canción en sí tenía una estructura casi cinematográfica, con un inicio, desarrollo y cierre claros, lo que facilitó plasmar una historia coherente y emotiva a través del videoclip. Según él, contar con una melodía poderosa y un entorno adecuado es la mitad de la tarea, y en este caso, la combinación produjo un resultado visual y sonoro profundamente conmovedor.
Al adentrarse en la relación entre el ser humano y la naturaleza, el director Nick Brandt dio vida a un emotivo videoclip para la canción «Earth Song» de Michael Jackson. Con una inversión cercana a los 2.6 millones de dólares, esta pieza visual pone en primer plano problemáticas cruciales como la contaminación, la pérdida de bosques y el deterioro de la fauna.
Brandt, quien ya había colaborado en videos emblemáticos de Jackson como «Stranger in Moscow» y «Cry», compartió su profunda conexión con el mensaje ambiental de esta obra: “La canción me tocó el alma porque siento una gran pasión por el cuidado del planeta. Propuse una idea para el video a Michael y me llenó de alegría que él la recibiera con tanto entusiasmo.”
Durante seis semanas intensas, el director y su equipo viajaron por diferentes rincones del mundo en busca de escenarios que reflejaran el espíritu de la canción. “Pasamos dos días en cada lugar, filmando en la vasta Amazonía, las tierras salvajes de Tanzania y las cicatrices de Croacia, para luego concluir con las escenas de Michael en Nueva Jersey”, relató Brandt en una entrevista para la revista Black Or White.
Algunos de los artistas que aaprecen en el video son:
Siete indígenas brasileños originarios del Amazonas, seleccionados de entre más de 100 candidatos, aunque sus nombres no suelen estar listados públicamente.
Slobodan Dimitrijević, un conocido actor croata, que aparece en las escenas de Croacia.
Algunos residentes locales de las regiones filmadas (Amazonas, Croacia, Tanzania), pero sus identidades específicas no suelen ser detalladas.






datos:
En el corazón del oeste de Pará, se encuentra un sitio que guarda una estrecha relación con la leyenda del Rey del Pop y uno de los videos más memorables de su carrera. Situada en el kilómetro 89 de la carretera BR-163, en el municipio de Belterra, la Fazenda Treviso fue el escenario donde se filmó “Canción de la Tierra” en 1995, y hoy en día se ha convertido en un destino turístico de gran interés.
Este territorio, que ya estaba dedicado a proyectos de manejo forestal en esa época, ofreció el marco perfecto para la visión del director Nick Brandt, al mostrar el marcado contraste entre áreas deforestadas y zonas conservadas. Entre ellas destaca un majestuoso árbol de angelim rojo que aparece en los primeros instantes del video, una especie que permanece viva en la finca y que los visitantes pueden conocer, tal como señala el guía Antônio Leite.
Siete habitantes de Pará participaron como extras en la filmación, seleccionados cuidadosamente entre más de cien candidatos. Su participación fue destacada en un reportaje emitido por TV Liberal para el programa Fantástico durante el lanzamiento del video.
Además de su valor histórico y cultural, la Fazenda Treviso ofrece diversas actividades para quienes la visitan, como kayak en un lago, paseos en botes a pedal, senderos ecológicos, una presa hidroeléctrica y una cascada artificial. Con una extensión de 4,393 hectáreas, la finca fue durante años dedicada a la silvicultura y cuenta con infraestructura tanto residencial como industrial para apoyar las operaciones alejadas del centro urbano.
En el lugar aún permanecen estructuras como viviendas, oficinas y una iglesia. Espacios que antes estaban en desuso están siendo restaurados paulatinamente para atraer turismo y fomentar el desarrollo local. Además del vínculo con Michael Jackson, el bosque fue la fuente de madera para fabricar los mástiles de una de las carabelas construidas en homenaje al 500 aniversario de Brasil, así como un tronco que ahora se exhibe en el Museo de Ciencias Cosmocaixa en Barcelona.
Desde los años 90, Fazenda Treviso ha recibido a numerosos científicos, investigadores y docentes de todo el mundo, interesados en profundizar su conocimiento sobre la Amazonía. Así, en medio del silencio de la selva, este lugar se ha convertido en un espacio donde convergen la conservación ambiental, el aprendizaje y el progreso humano.
