En 1983, Pepsi firmó un acuerdo histórico de 5 millones de dólares con Michael Jackson, marcando un nuevo estándar en la relación entre marcas y artistas pop. La alianza formaba parte de una estrategia para asociar la imagen del cantante, con su éxito global y presencia innovadora, a la juventud y modernidad que Pepsi quería transmitir.
Uno de los momentos más icónicos fue el anuncio “Nueva Generación”, donde Jackson interpretó “Billie Jean”. Durante la filmación, un accidente con pirotecnia lo hirió, pero la campaña continuó y alcanzó a unos 500 millones de espectadores, reforzando la notoriedad tanto de Jackson como de la marca.
La colaboración incluyó anuncios, presentaciones en vivo, empaques de productos y la canción exclusiva “Pepsi Generation”, convirtiéndose en un ejemplo pionero de marketing multifacético con celebridades. Incluso tras la finalización del contrato, la conexión perduró en la memoria cultural, fortaleciendo la posición de Pepsi y consolidando el legado de Jackson como innovador en las colaboraciones entre artistas y marcas.
El contrato millonario
Pepsi firmó con Michael Jackson un acuerdo por $5 millones de dólares, una cifra sin precedentes para una campaña publicitaria en ese momento. Este contrato incluyó la participación de Jackson en comerciales y promociones de la marca, así como la cesión de derechos de su imagen y música para la campaña «New Generation»
El icónico comercial «New Generation»
El comercial «New Generation» se grabó en 1984 en el Shrine Auditorium de Los Ángeles. En él, Jackson interpretó su éxito «Billie Jean» mientras danzaba rodeado de chispas. Durante la grabación, un accidente con los efectos pirotécnicos provocó que su cabello se incendiara, causándole quemaduras en el cuero cabelludo .
La campaña «New Generation» fue un éxito rotundo, con el 97% del público estadounidense viendo el comercial al menos una docena de veces en el transcurso de un año. Las ventas de Pepsi aumentaron significativamente, consolidando la marca como un referente en el mercado juvenil .Pitchfork+1
Este acuerdo también abrió la puerta a futuras colaboraciones entre artistas y marcas, estableciendo un precedente en la industria del entretenimiento y la publicidad.
El contrato entre Michael Jackson y Pepsi no solo fue un acuerdo comercial, sino una alianza que transformó la forma en que las marcas se relacionan con los artistas y su público. Su legado perdura como un ejemplo de cómo la música y la publicidad pueden fusionarse para crear fenómenos culturales.
24 de enero de 1984: Comienza el rodaje del comercial de Pepsi “The Street”, la versión de “Billie Jean”, dirigido por Bob Giraldi. Aparecen los hermanos Jackson frente a un grupo de niños, entre ellos Alphonso Ribeiro.








El comercial de Pepsi con Michael Jackson fue un éxito histórico, tan esperado que TV Guide tuvo que publicar los horarios de emisión, todos en franjas de máxima audiencia.
Roger Enrico, entonces presidente de Pepsi-Cola EE.UU., calificó el acuerdo con Jackson como “el más completo, el más importante y de mayor alcance jamás realizado entre una corporación y un artista”, destacando su impacto sin precedentes en la publicidad y la cultura pop.

















Pepsi “Dreams”
El comercial más destacado de esta serie se lanzó en 1992 y fue dirigido por Joe Pytka, reconocido por su trabajo en otros anuncios de alto perfil. En este anuncio, Michael Jackson persigue a una mujer a través de un mundo onírico y surrealista, con efectos visuales que evocan su álbum Dangerous (1991). La estética del comercial incluye elementos de la portada del álbum, como el uso del color azul y la atmósfera misteriosa. La narrativa del anuncio presenta a Jackson como un soñador que se adentra en un mundo fantástico, donde la frontera entre la realidad y el sueño se difumina.
Los comerciales “Dreams” no solo promovieron el producto, sino que también se convirtieron en una extensión de la identidad artística de Michael Jackson. La combinación de música, narrativa visual y estética innovadora dejó una marca indeleble en la publicidad de la época. Estos anuncios son recordados por su capacidad para fusionar el entretenimiento con el marketing de una manera que pocos comerciales han logrado











