"Stranger in Moscow"
Un viaje en cámara lenta por la soledad urbana
En noviembre de 1996, bajo la dirección de Nicholas Brandt, se filmó un video musical muy especial en Los Ángeles, con una duración de poco más de cinco minutos. La historia que cuenta muestra a seis personas que no se conocen entre sí, pero que están atrapadas en la misma ciudad, mientras todo a su alrededor parece moverse a cámara lenta.
En la primera parte, vemos a un hombre contemplando la ciudad desde su ventana, a una mujer sentada sola en una cafetería, a un hombre sin hogar descansando en una calle mojada, a alguien alimentando palomas, a un niño marginado durante un juego de béisbol y, finalmente, a Michael Jackson caminando por las calles. El video usa efectos visuales para hacer que pequeños detalles como pájaros, avispas, vidrios rotos y café derramado parezcan congelados en el tiempo.
La producción tuvo un costo cercano a los dos millones de dólares. En la segunda mitad, la atmósfera cambia: una tormenta fuerte cae sobre la ciudad, y todos tratan de buscar refugio mientras el tiempo sigue ralentizado. Desde sus escondites, los seis personajes observan impotentes la tormenta, hasta que deciden salir, mirar al cielo y dejar que la lluvia los empape. La escena final muestra a Michael sacudiéndose el cabello mojado mientras una voz en ruso susurra, un guiño a Moscú.
El director recuerda con cariño una anécdota durante la filmación: mientras Michael cantaba bajo la lluvia artificial frente a una pantalla azul, estampó su pie con tanta fuerza que rompió el asfalto falso, destruyendo el telón de fondo. Sobre la creación del clip, Brandt cuenta que siempre proponía ideas a Michael, y si él no las aceptaba, no se hacía más; por suerte, muchas veces dijo que sí y pudieron trabajar juntos en varias ocasiones.
Durante la filmación del videoclip, Michael Jackson tuvo que actuar bajo una lluvia completamente artificial, creada con una potente manguera de jardín para simular una tormenta intensa. Esta escena se rodó en un hangar del aeropuerto de Van Nuys, en Los Ángeles, lejos de las verdaderas calles de Moscú.
Según relatos del director Nick Brandt, Michael mostró su compromiso total durante esa toma, caminando y cantando bajo la lluvia artificial, con tal pasión y energía que incluso llegó a romper el asfalto falso sobre el que pisaba, dañando el set. Brandt contó en entrevistas cómo Michael estampaba el pie con tanta fuerza que el escenario cedía, demostrando una mezcla de intensidad artística y dedicación poco común.
“Mientras Michael cantaba frente a la pantalla azul bajo la lluvia artificial, estampó su pie con tanta fuerza que el asfalto falso se rompió bajo sus pies. ¡Destruyó el telón de fondo!”
— Nick Brandt, director del video.
Esta anécdota muestra no solo la intensidad con la que Michael Jackson trabajaba en sus proyectos, sino también cómo la producción involucraba efectos complejos y trabajo técnico de alto nivel para lograr la atmósfera melancólica del video.












datos:
Lugares de rodaje de «Stranger in Moscow»: un viaje íntimo entre soledad y ciudad
Durante poco más de cinco minutos, el video muestra a Michael caminando solo, mientras el mundo a su alrededor transcurre en cámara lenta. Junto a él, cinco personajes anónimos —un hombre en su ventana, una mujer en un café, un indigente en la calle, un joven que alimenta palomas y un adolescente excluido de un juego— comparten ese sentimiento de abandono en medio de la ciudad.
Aunque parece que Michael camina por las calles de Moscú, sus escenas fueron grabadas en un hangar del Aeropuerto de Van Nuys, en Los Ángeles, donde él interpretó la canción frente a una pantalla azul y simuló caminar bajo la lluvia. Por otro lado, las calles por las que transitan los personajes son reales y se encuentran en el centro de Los Ángeles, principalmente en la histórica 4th Street, frente a edificios emblemáticos como el Hellman Building y el Farmers and Merchants Bank.
El cortometraje termina con los seis personajes bajo una lluvia torrencial, que reciben como un alivio y un símbolo de renovación, mientras Michael sacude su cabello mojado y una voz susurra versos en ruso, un guiño al título y la inspiración del tema.
Este video es una de las producciones más conmovedoras y visualmente impactantes en la carrera de Michael Jackson, que invita a recorrer las calles de Los Ángeles y sumergirse en una atmósfera de reflexión y emotividad.















