El Concierto Real de Michael Jackson en Brunéi: un espectáculo histórico

En julio de 1996, el pequeño y rico país de Brunéi celebró el 50.º cumpleaños de su sultán, Hassanal Bolkiah. La celebración no fue un simple evento oficial: incluyó dos semanas de festividades nacionales que costaron aproximadamente 27 millones de dólares, según registros de la época.

Estos gastos, aunque enormes, eran pequeños comparados con las extravagancias del sultán. Hassanal Bolkiah era entonces el hombre más rico del mundo, con una fortuna estimada en 40.000 millones de dólares. Su palacio, el Istana Nurul Iman, valorado en 600 millones de dólares, cuenta con 1778 habitaciones y figura en el Libro Guinness de los Récords como la residencia real más grande del planeta.

En medio de tanta grandeza, el sultán quería algo sin precedentes: un espectáculo histórico. Y solo había un nombre capaz de hacerlo realidad: Michael Jackson.

La estrella adecuada para un imperio excéntrico

Para entonces, Michael era el artista más famoso del mundo. Había lanzado Thriller, el álbum más vendido de la historia, y revolucionado la cultura pop. En 1993, su actuación en el Super Bowl consolidó su estatus como maestro del escenario.

Antes de comenzar su nueva gira mundial, HIStory World Tour, Michael recibió una oferta irresistible: un concierto en Brunéi para 60.000 personas, con todos los gastos pagados por el gobierno. Según el South China Morning Post, Michael recibió 17 millones de dólares por el programa, una cifra que, ajustada a la inflación, supera los 34 millones de dólares (alrededor de R$ 189 millones).

Un regalo del Rey del Pop para el pueblo

El evento principal, conocido como el Concierto Real, se celebró el 16 de julio de 1996. Para dar cabida al público, el gobierno construyó un anfiteatro dentro del parque de atracciones Jerudong. Fue un obsequio a la comunidad: los 60.000 espectadores vieron el espectáculo gratis, muchos por primera vez, ni en directo ni por televisión.

El show no se televisó oficialmente, pero se grabó en VHS y posteriormente se filtró entre los fans de todo el mundo. Michael, incluso, le dio la cinta del show a un fan, con el deseo de que la noche fuera compartida globalmente.

El espectáculo que puso fin a una era

La actuación se basó en elementos del Dangerous World Tour, ya que la nueva gira, HIStory, aún se estaba preparando. Michael quería mantener en secreto sus nuevos efectos e ideas.

El repertorio incluyó 16 canciones, comenzando con la potente “Jam”. El público reaccionó con entusiasmo de principio a fin. Clásicos como “Thriller”, “Billie Jean”, “The Way You Make Me Feel” y “Beat It” también estuvieron presentes. Fue una combinación perfecta de nostalgia y espectáculo de alto nivel.

Los fans presenciaron una de las primeras presentaciones en vivo de “You Are Not Alone” y “Earth Song”, momentos cargados de emoción e intensidad. Un espectador de 18 años declaró a Associated Press: “Estas cosas nunca pasan en Brunéi”.

Michael no escatimó energía ni talento. Aun sin cámaras de televisión ni cobertura occidental, ofreció banda en vivo, bailarines, luces y coreografía ensayada al detalle, confiando a sus fans la responsabilidad de mantener viva esa noche.

Del escenario al corazón de un pueblo Esa noche, Brunéi vivió un momento único. Un país entero se paralizó para ver al artista más grande del mundo actuar ante su gente, como parte de una celebración real. El espectáculo fue considerado por muchos como un regalo divino. Para Michael, también fue un ensayo de despedida para la era Dangerous, antes de lanzarse de lleno a la siguiente fase de su carrera. Su arte no conocía fronteras: un artista estadounidense, cantando en inglés, en un país del sudeste asiático, conmovió a una multitud como si todos hablaran el mismo idioma. El Concierto Real en Brunéi sigue siendo un hito histórico y cultural, una prueba del poder universal de la música y de la generosidad artística de Michael Jackson.

Detrás del escenario de esta actuación se esconde una historia curiosa. Según un correo electrónico de Peggy Holmes, asistente de la mánager de gira de Michael, el Concierto Real de Brunéi estaba inicialmente planeado como un reestreno del legendario Bad Tour. Michael estaba emocionado por revivir aquella etapa inolvidable de su carrera, una era que dejó una marca imborrable en la música y la cultura pop.

Sin embargo, una reunión de último minuto con el director Kenny Ortega cambió los planes, y se decidió que el espectáculo adoptaría el estilo del Dangerous Tour, una combinación perfecta de nostalgia e innovación.

Los preparativos, pensados originalmente para recrear la estética del Bad Tour, se ajustaron para incluir los elementos más impactantes del Dangerous Tour. Michael, por ejemplo, apareció con la icónica chaqueta plateada de Bad en algunas canciones, mientras que en otras lució los vestuarios y arreglos de su etapa más reciente.

Esta fusión de lo clásico y lo moderno se complementó con momentos especiales, incluyendo interpretaciones de éxitos del álbum HIStory, como You Are Not Alone y Earth Song, junto a un setlist que revivió grandes clásicos como Another Part of Me, Rock With You, Dirty Diana y, por supuesto, Bad.

Lista de canciones

01. Jam
02. Wanna Be Startin’ Somethin’
03. Another Part Of Me
04. Human Nature
05. Smooth Criminal
06. I Just Cant Stop Loving You
07. She’s Out Of My Life
08. Jackson 5 Medley
(I Want You Back, The Love You Save, I’ll Be There)
09. Rock With You
10. Dirty Diana
11. Thriller
12. Billie Jean
13. Beat It
14. You Are Not Alone
15. Dangerous
16. Black Or White
17. Heal The World
18. The Way You Make Me Feel
19. Bad
20. Man In The Mirror
21. Earth Song

15 de julio de 1996: Llegada y ensayos de Michael Jackson en Brunéi

Michael Jackson llegó a Brunéi con todo su equipo, listo para dar vida al esperado Concierto Real. Ese mismo día, dedicó varias horas a ensayar para el espectáculo del día siguiente, ajustando coreografías, música y detalles escénicos para asegurarse de que todo estuviera perfecto.

Además, Michael tuvo la oportunidad de reunirse con la familia real de Brunéi, un encuentro protocolario pero cargado de cordialidad, que reforzó la importancia del evento y la conexión entre el artista y el sultán Hassanal Bolkiah. Fue un día de preparación, pero también de gestos simbólicos que anticipaban la grandeza del concierto que marcaría la historia del país.

EL SHOW

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