"cry"
La historia detrás de “Cry”
En el 2001, en pleno torbellino de tensiones entre Michael Jackson y la cúpula de Sony Music, nació uno de los videoclips más singulares de su carrera: Cry.
El encargado de dirigirlo fue Nick Brandt, un viejo aliado de Michael que ya había plasmado su sensibilidad en piezas como Earth Song, Childhood y Stranger in Moscow. Brandt no se limitaba a grabar imágenes: construía emociones. Su mirada buscaba transmitir sentimientos más allá del baile, retratando a Jackson como un narrador de historias visuales.
Pero esta vez había un obstáculo mayor: Michael se negaba a aparecer frente a cámara. Tras un desgastante enfrentamiento con Tommy Mottola, presidente de Sony Music International, y sintiéndose boicoteado en la promoción del álbum Invincible, el artista había hecho el videoclip de You Rock My World a regañadientes… y no estaba dispuesto a repetir la experiencia.
Aun así, el sello decidió lanzar Cry como segundo sencillo. El concepto, pensado como un guiño a las víctimas del 11 de septiembre de 2001, tampoco convencía a Michael, ya que él mismo tenía casi listas sus propias canciones benéficas: What More Can I Give y su versión en español, Todo Para Ti.
El rodaje siguió adelante sin él. El resultado fue un video coral, al estilo de Man in the Mirror o Heal the World, en el que la figura del cantante queda reemplazada por una poderosa imagen colectiva: largas cadenas humanas unidas a lo ancho y largo de Estados Unidos.
Seis escenarios dieron vida a la producción: desde la nevada Squaw Valley, con 400 participantes, hasta el Mare Island Bridge en California, donde el tráfico se detuvo seis horas para rodar. En San Francisco y Petaluma, la multitud creció digitalmente gracias a efectos especiales, extendiéndose hasta perderse en el horizonte. Otros puntos incluyeron la Pescadero State Beach, con 150 personas alineadas frente al mar, y el imponente Redwood National Forest en San Mateo, acompañado por el canto vibrante de un coro gospel local.
En cada locación, un equipo de 75 profesionales entre productores, técnicos y especialistas cuidó cada detalle. El resultado final no es solo un videoclip: es un manifiesto visual sobre la esperanza y la unión.
Una cadena de manos, una sola voz, un mensaje que resuena más allá de la música.
¿Se inspiró Cry en “Hands Across America”?
En 1986, Michael Jackson fue testigo del evento benéfico Hands Across America, una cadena humana de millones de personas unidas contra el hambre y la pobreza. Quince años después, su cortometraje Cry (2001), dirigido por Nick Brandt, mostró también una larga cadena de personas tomadas de la mano, transmitiendo un mensaje de unidad y esperanza. No existe confirmación oficial de que el clip se haya inspirado en aquel evento, pero las similitudes visuales y de mensaje dejan abierta la duda. ¿Coincidencia… o un guiño consciente a aquel momento histórico?





