anécdota

La gira “Victory” marcó un antes y un después en la historia del espectáculo.
Una producción colosal, una reunión histórica y el Rey del Pop brillando como nunca.

Por primera vez en más de ocho años, Jermaine volvió a unirse a sus hermanos sobre el escenario, haciendo vibrar al mundo con cada presentación.

El 4 de julio de 1984, Eddie Van Halen subió al escenario con los Jackson para una aparición inolvidable, interpretando su icónico solo de guitarra en “Beat It”.

Durante su paso por Nueva York, los Jackson se alojaron en el New York Panta Hotel, decorado con seis bustos gigantes de 12 metros de altura, bajo el cartel: “Pepsi Presents The Jacksons”.

La construcción del escenario llevó cuatro meses y se convirtió en un hito en producción técnica para conciertos.

En Detroit, ciudad clave en los inicios del grupo, Michael emocionó al público con un potente “Los amamos, Motown”, recordando que allí grabó su primer número uno quince años antes.

En el último show en el Dodger Stadium de Los Ángeles, Michael sorprendió al mundo al anunciar su separación definitiva de The Jacksons, justo durante “Shake Your Body (Down to the Ground)”.

La gira “Victory” recaudó 75 millones de dólares, estableciendo un récord como la más exitosa de la historia de un grupo musical hasta ese momento.

Fiel a su generosidad, Michael donó la totalidad de sus ganancias, cinco millones de dólares, a organizaciones benéficas como la Fundación TJ Martell, el Fondo Universitario Negro Unido y el Campamento Ronald McDonald para los Buenos Tiempos.

Resumen del Victory Tour – Michael Jackson y los Jacksons

El Victory Tour fue la última gira que Michael Jackson hizo con sus hermanos, los Jacksons. Aunque fue un espectáculo masivo e icónico en los años 80, Michael nunca quiso hacerlo. De hecho, lo odiaba y trató de sabotearlo desde el principio.

Contexto previo:
Michael creció musicalmente junto a sus hermanos (Jackie, Tito, Marlon, Randy, y a veces Jermaine).

A finales de los 70, él ya buscaba desarrollarse como solista con un estilo más moderno y vanguardista.

Su álbum Off The Wall fue el inicio de su ascenso como estrella mundial, eclipsando al grupo.

Durante la gira Triumph (1981), el público ya iba principalmente por las canciones solistas de Michael.

Conflictos familiares:
Mientras Michael se enfocaba en su álbum Thriller, sus hermanos empezaron a sentirse desplazados y preocupados por sus finanzas.

Michael rechazó participar en un nuevo disco con ellos. La tensión aumentó, especialmente con su padre Joseph y con Jermaine.

También se distanció emocionalmente y rompió vínculos profesionales con su padre, quien era su mánager.

El éxito de Thriller:
Thriller fue un fenómeno sin precedentes desde su lanzamiento en 1982, incluso antes de que salieran sus videoclips.

En 1983, Michael aceptó reunirse con sus hermanos en el especial televisivo Motown 25, solo con la condición de interpretar “Billie Jean”.

El momento decisivo:
Su presentación en Motown 25, donde debutó el famoso “moonwalk”, cambió su carrera para siempre.

Joseph quiso aprovechar ese momento para impulsar una nueva gira familiar, pero Michael se negó rotundamente.

Él tenía planes para una Thriller Tour en solitario, con control total sobre lo creativo.

Finalmente, su madre fue utilizada como intermediaria emocional para convencerlo de participar en el proyecto familiar.

A pesar de meses de rechazo, Michael Jackson finalmente aceptó a regañadientes reunirse con sus hermanos para trabajar en un nuevo álbum de los Jacksons, únicamente porque su madre se lo pidió. Sin embargo, el proyecto se vio rápidamente envuelto en conflictos de intereses financieros y creativos, especialmente tras el enorme éxito de Thriller. Mientras sus hermanos esperaban beneficiarse de su fama, Michael buscaba evitar que se colgaran de su éxito, incluso tratando de sabotear el proyecto.

Ambas partes involucraron abogados para asegurar sus porcentajes de ganancias. Michael también evitó participar visualmente en la promoción del álbum: no grabó videoclips, y solicitó que en la portada del disco su figura fuera minimizada. Solo contribuyó activamente en tres canciones: “Torture”, “Wait” y “State of Shock”, esta última originalmente con Freddie Mercury, pero terminada junto a Mick Jagger. Curiosamente, fue Michael quien sugirió llamar al disco Victory, título de una canción incompleta hecha con Mercury.

El álbum se lanzó el 2 de julio de 1984 y recibió críticas mixtas. Aunque temas como “State of Shock” fueron elogiados, la crítica consideró que el álbum no estaba a la altura de trabajos anteriores. Para Michael, el mayor problema vendría después: el Victory Tour. Aunque su intención original era hacer un tour solista, ya había aceptado apoyar a sus hermanos.

Su padre contrató al polémico promotor de boxeo Don King para organizar la gira, atraído por su capacidad de generar ingresos. King ofreció 5 millones de dólares a los Jackson como gesto inicial, lo que Michael percibió más como un soborno que como una cortesía. Posteriormente, King consiguió un patrocinio de 5 millones más de Pepsi, a cambio de que Michael participara en dos comerciales. Michael detestaba la idea, ya que no le gustaba la marca y temía sobreexponer su imagen, pero sus hermanos insistieron y él no tuvo más opción que aceptar.


boletos y dejar en claro que su prioridad era que los fans pudieran verlo sin trabas económicas. En dicha conferencia, Michael habló con seriedad pero con claridad, expresando que el acceso a su música y a sus conciertos no debía ser un privilegio limitado por decisiones comerciales malintencionadas. Con este gesto, además de distanciarse públicamente de las decisiones de Don King y su padre, buscó reparar el daño en su relación con el público, especialmente con la comunidad afroamericana que lo había apoyado desde sus inicios.

A pesar del cambio en la estrategia de venta, el daño ya estaba hecho en parte, y aunque muchos celebraron su postura, la imagen de la gira Victory quedó marcada por estas polémicas. Aun así, Michael se enfocó en los ensayos finales, decidido a dar lo mejor de sí en el escenario. El 6 de julio de 1984, en Kansas City, se dio inicio oficialmente a la gira Victory, que durante semanas recorrería estadios a lo largo de Estados Unidos y Canadá.

Cada concierto era un espectáculo deslumbrante, con efectos especiales, coreografías impecables y una energía impresionante, aunque el ambiente fuera del escenario seguía siendo tenso. Michael sentía cada vez más el peso emocional de convivir con sus hermanos en medio de fricciones personales, y se hablaba ya de que esta sería la última gira que compartirían.

Y así fue: al concluir la gira Victory en diciembre de 1984 en Los Ángeles, Michael anunciaría que no volvería a realizar giras con sus hermanos. En su mente, ese ciclo estaba completamente cerrado, y era momento de seguir su propio camino. Esta experiencia, aunque lucrativa y masiva, fue también un punto de quiebre que lo llevó a enfocarse de lleno en su carrera como solista.

Anuncio de donación de ganancias y tensiones internas

Michael Jackson anunció públicamente que donaría el total de sus ganancias netas del Victory Tour a causas benéficas, desmintiendo así las versiones de los medios que lo acusaban de codicia. Este gesto buscaba demostrar que las críticas eran infundadas y que su compromiso era auténtico.

Pocos días antes del inicio de la gira, Michael y sus hermanos se reunieron en Alabama para realizar ensayos. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que surgieran discusiones entre ellos, marcadas por diferencias creativas y personales.

Choque de visiones musicales

Como mencionamos anteriormente, Michael Jackson buscaba una revolución sonora, tal como lo había logrado en su álbum Thriller. Pero al trabajar con sus hermanos, sentía que el sonido que conseguían en vivo era mediocre, muy lejos de sus estándares. Esto lo llevó a ser más exigente en la elección del repertorio, incluyendo más temas de su carrera solista y limitando la cantidad de canciones del álbum Victory, al que no estaba muy motivado a promocionar.

De hecho, Michael consideraba que sus hermanos no tenían el nivel necesario para interpretar ciertos temas nuevos. Por esto, canciones como Thriller, Torture y State of Shock fueron descartadas casi de inmediato. Un claro ejemplo de esto puede escucharse en los ensayos de State of Shock, donde el tema perdió su fuerza electropop y rockera original, sonando más como una banda amateur.

Setlist definitivo del Victory Tour

El resultado fue un show que destacaba por la ausencia de temas de Victory y se enfocaba en los éxitos ya consolidados de Michael. El setlist quedó conformado así:

Wanna Be Startin’ Somethin’

Things I Do for You

Off the Wall

Human Nature

Heartbreak Hotel

She’s Out of My Life

Jermaine Jackson Medley (incluyendo Tell Me I’m Not Dreamin’)

Jackson 5 Medley

Rock With You

Lovely One

Working Day and Night

Beat It

Billie Jean

Shake Your Body (Down to the Ground)

Aunque limitado en repertorio nuevo, el show fue un éxito por una razón clara: Michael Jackson era la atracción principal. Su energía, carisma y calidad vocal estaban en su punto más alto. Muchos consideran que es la gira en la que mejor cantó en vivo, llegando a notas altas con potencia y frescura.

Sonido, energía y presencia escénica

La energía de Michael combinada con el sonido funk de sus hermanos y músicos generaba un espectáculo profundamente ochentero y bailable. Temas como Beat It y Billie Jean brillaban con fuerza. A pesar de sus diferencias, lograban una fusión escénica inolvidable.

Sin embargo, los problemas personales y de salud comenzaban a afectar a Michael. El uso de medicamentos tras su accidente con Pepsi, sumado a sus malos hábitos alimenticios, provocaron episodios severos de deshidratación durante la gira. Estos síntomas afectaron directamente su rendimiento físico. En shows como el de Dallas, era evidente que Michael limitaba sus movimientos para preservar su voz.

El inicio de la gira y una producción sin precedentes

El Victory Tour comenzó el 6 de julio de 1984 en Kansas City, con un escenario gigantesco diseñado por el propio Michael, que ocupaba un tercio del estadio y contenía más de 2.000 luces cromáticas. El espectáculo abría con una fantasía inspirada en el Rey Arturo, estableciendo desde el primer minuto un tono épico nunca antes visto.

Con esta gira, los Jacksons se consagraron como las máximas estrellas del pop. Las actuaciones y coreografías eran más precisas que nunca gracias a la dirección artística de Michael.

Vestuario y estilo visual

Durante el Victory Tour, Michael debutó su estilo visual característico: una fusión entre lo callejero y lo militar, con lentejuelas, cristales y cortes elegantes. Entre los trajes más recordados están la chaqueta de apertura, la chaqueta de Beat It y una camisa de diseño abstracto que usó en las canciones finales.

Conflictos de producción y tensiones técnicas

En pleno desarrollo de la gira, Joseph Jackson y los hermanos firmaron un acuerdo con una productora para grabar un concierto sin consultar a Michael. Él se negó rotundamente, y como resultado, contrató su propio equipo de filmación para registrar el tour en cintas de cine, planeando su propia versión del proyecto.

También se quejó del nivel de iluminación, que consideraba demasiado bajo para varios actos. Este y otros factores aumentaron su estrés, afectando tanto su rendimiento como su motivación.

Impacto cultural y relaciones públicas

A pesar de todos los conflictos, el Victory Tour fue un fenómeno en Estados Unidos. Michael Jackson comenzó a destacarse no solo como artista sino como figura cultural dominante. Invitaba a celebridades como Andy Warhol, Jim Henson, Madonna y Bruce Springsteen a sus conciertos, y llegó a compartir escenario con Eddie Van Halen, quien interpretó en vivo su famoso solo de Beat It.

Michael también organizó reuniones públicas con cuerpos de policía locales, proyectando una imagen de autoridad y liderazgo que, combinada con su vestimenta militar, lo mostraba como una figura de poder afroamericano sin precedentes.

Legado de una gira irrepetible

En retrospectiva, el Victory Tour fue una oportunidad única en la que Michael Jackson, aún con su piel oscura y antes de que el vitiligo avanzara, proyectó la imagen más poderosa de un artista afroamericano sobre el escenario. Si bien sus giras posteriores serían técnicamente más avanzadas, nunca volvería a tener esta combinación de juventud, potencia vocal, impacto visual y fuerza simbólica.

Para 1985, la familia Jackson tenía planes de extender el Victory Tour a Europa, una idea que seguramente habría impulsado aún más la carrera global de Michael. Sin embargo, para ese momento, él ya estaba harto de trabajar con sus hermanos.

En diciembre de 1984, la gira llegó a su fin con seis conciertos en Los Ángeles, la ciudad natal de la familia. Cada noche fue un éxito rotundo, pero en el último show ocurrió algo inesperado. Durante la interpretación final de «Shake Your Body (Down to the Ground)», Michael tomó el micrófono en un momento de silencio y anunció públicamente que dejaba el grupo. Nadie lo sabía, ni siquiera sus hermanos.

Ese anuncio sorpresivo, en medio del escenario y frente al público, marcó la ruptura definitiva de Michael con The Jacksons. Sus hermanos intentaron disimular su molestia con sonrisas forzadas, pero el golpe fue fuerte. Joseph Jackson, su padre y manager, estaba furioso por la decisión, ya que esto arruinaba los planes de la familia de internacionalizar su legado.

Michael no dio marcha atrás. Tras el último show, se retiró del grupo y comenzó a enfocarse exclusivamente en su carrera como solista. Aunque más adelante tuvo presentaciones puntuales con sus hermanos, nunca volvió a colaborar con ellos en un proyecto formal.

Pero la historia del Victory Tour no terminó ahí. Durante la gira, los hermanos habían contratado una productora para grabar los conciertos con la intención de lanzar un show en formato doméstico. Años después, en 1987, cuando Michael estaba por lanzar el álbum Bad, su padre y hermanos quisieron aprovechar su popularidad para lanzar aquel concierto en VHS y LaserDisc, sin pedirle permiso ni informarle.

Michael, al enterarse del plan, se opuso de inmediato. Ordenó que se cancelara el proyecto y que se destruyeran las copias ya hechas, ya que estaban intentando lucrar con su imagen sin su consentimiento, justo en plena campaña promocional de Bad.

Ese material quedó archivado por años, pero en 2014 apareció de forma sorpresiva un fragmento del concierto de Buffalo, con la interpretación de «This Place Hotel», publicado en el canal de YouTube de los Jacksons. El video fue eliminado poco después, probablemente por problemas legales con el estate de Michael Jackson.

A pesar del deseo público de los hermanos por lanzar oficialmente esas grabaciones, el estate de Michael ha impedido su publicación. Sin embargo, en el documental Thriller 40 lanzado recientemente, se incluyó metraje inédito del Victory Tour, proveniente de la productora que trabajó con Michael en esa época, lo cual reaviva la posibilidad de ver más contenido en el futuro.

De hecho, en mayo de este año, tuve la oportunidad de hablar directamente con Jackie, Tito y especialmente Marlon Jackson. Les pregunté si era posible un lanzamiento oficial de la gira. Marlon respondió que aún no lo saben, ya que deben resolver temas legales relacionados con la música y negociar con el estate de Michael.

Así que, aunque es complicado, no es imposible que algún día veamos por fin un lanzamiento oficial del Victory Tour.

En definitiva, aunque la gira no fue del agrado de Michael, no se puede negar que fue un espectáculo sin precedentes, demostrando su genio artístico y el impacto cultural que tenía en una época marcada por el racismo. El Victory Tour rompió barreras y récords, y consolidó a Michael Jackson como un fenómeno sin igual.

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